Escribir acerca de mi querido Iquitos siempre me llena de emoción y sentimientos encontrados.

LA DELICIA DEL INCHICAPI

Por:
Gastón Acurio

Sentimientos
recogidos desde niño cuando la descubrimos por primera vez en un viaje
familiar, en el que sintiéndome un valiente explorador, caminé sobre troncos en
medio de los mil y un sonidos de su selva exuberante. Cuando surcando el río en
canoa, visitamos una comunidad ancestral, que vestida con sus trajes típicos,
compartió con nosotros sus costumbres y entorno, para luego retornar con
nosotros ya vestidos de civil. Cuando en una visita al primer restaurante
local, probé por primera vez, una montaña de ensalada de chonta de textura
finísima y sabor inolvidable.

Sentimientos
que luego se harían aún más hondos y sentidos, cuando ya en viaje de
exploración culinaria, descubrí el fascinante mercado de Belén, lleno de
productos que jamás había visto antes a través de los cuales descubrí a
profundidad sus deliciosas maravillas culinarias, desde un reparador ‘timbuche’
a una sabrosa ‘patarashca’, desde su ‘tacacho con cecina’ hasta su delicioso ‘juane
de gallina’, desde su ceviche de dorado hasta su enigmático anticucho de suri,
desde su caldo de carachama hasta su ‘inchicapi de gallina’.

Sentimientos
que años más tarde, tuvieron una noche oscura, cuando en medio de un crucero
inolvidable por el río Amazonas, fuimos mi familia y yo asaltados por una banda
de piratas, viviendo una de las noches más terribles de nuestras vidas.
Recuerdo claramente que al recuperar nuestra libertad y llegar al puerto de
Nauta, lo primero que dijimos fue: Querido Iquitos de naturaleza infinita, de
gentes siempre alegres, de vivencias inolvidables, de mercados de fantasía, de
tacachos con cecina, de paiches a la parrilla, de ‘patarashcas’, de ajicitos de
cocona, de patacones, los percances son solo eso, percances que se olvidan
pronto, ante tanta belleza vivida. Volveremos.

Sentimientos
que se agitan, al saber que nuestra hija ha decidido entregar su vida a cuidar,
rescatar y defender todas las especies que habitan en su selva, aun sabiendo a
los peligros que se verá expuesta al enfrentar el tráfico ilegal de nuestras
especies.

Sentimientos
que como la vida misma, al recordarlos, te roban una sonrisa y una lágrima,
pero que en realidad dejan en evidencia, el amor que desde muy niño fue
cultivado en mí por Iquitos, su identidad, sus costumbres, su biodiversidad, su
gente.

Hoy
compartimos una deliciosa receta de nuestra amazonía, el ‘inchicapi’.

Para
ello, nuestros amigos de Iquitos nos comentan dos caminos, uno es el de licuar
media taza de maní fresco con una cebolla, un poco de harina de maíz, dos
dientes de ajo y varias hojas de sacha culantro. El otro es de hacer un aderezo
con ajo, cebolla, guisador.

En
todo caso sea uno u otro camino corresponde hervir una gallina de corral,
troceada en agua por unos 30 minutos, luego de lo cual se le añade el aderezo y
el licuado o si gusta solo el licuado, luego se añade trozos de yuca, se deja
cocer a fuego suave hasta que vaya cogiendo punto y la gallina esté suave y lo
acompaña con un ajicito charapita o ají de cocona para que pique rico.

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Impetu, Pucallpa 30 de Setiembre del 2019

Lun Oct 7 , 2019
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