Alemán espera por sus amigos y que embajada certifique que sigue vivo:

Oliver Gyulavari es un médico alemán de 80 años, casi la mitad de su vida transcurrió en Ucayali, formó parte del staff profesional del Hospital Amazónico. El odontólogo al ya casi nadie recuerda. Hoy en día vive rodeado de la soledad y padeciendo por múltiples necesidades. A través de una entrevista exclusiva para Ímpetu pide ayuda y especialmente a la embajada de su país. Llegó a Perú, es decir a Pucallpa hace 38 años, manifiesta que lo trajo hasta aquí su vocación de servir, animado por el proyecto entre Alemania y el Estado peruano.

Le animó mucho más su hobbie, explorar las ruinas arqueológicas de nuestra Amazonia, lo que fue su otra pasión, llegando a descubrir algunas excavaciones en donde nunca había llegado ningún hombre. Transcurrían los años 90 y tuvo que salir del monte cuando adquirió hepatitis ‘B’.

Manifiesta que al salir de trabajar en el Hospital Amazónico, no recibió ninguna liquidación y mucho menos recibe alguna pensión por parte el Estado Peruano. Asimismo, no recibe nada de parte de su país ya que no actualizó sus documentos y hoy viene luchando para que la embajada de Alemania lo ayude para certificar que sigue y pueda cobrar pensión en su país natal.

Vive de la caridad en una habitación en la avenida Yarinacocha; por su avanzada edad ha adquirido varias enfermedades y tiene que costear el tratamiento médico ya que el SIS no le proporciona todo. No tiene a ningún familiar cerca. Algunas amigas quienes lo conocieron cuando trabajaba en el hospital velan por él y le alcanzan comida; ellas también han enviado sus documentos a la embajada de Alemania y esperan una rápida respuesta.

Es más; hace tres días vienen esperando la visita de un representante, para que constante que aún vive, pero hasta ayer no se apareció. Este ciudadano alemán también padece uta en la pierna izquierda, lo que le impide caminar y debe utilizar unas muletas para movilizarse; hace poco le operaron de la próstata y padece otros males propios de su edad, por lo que estuvo internado en el Hospital Amazónico. Los que aún lo recuerden y les motive ayudarlo, pueden comunicarse con su amiga María Antonia Ñaupari Tuanama al 961081148.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *