AGUA AL AIRE

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Nuevo caso de cobro excesivo de EMAPACOPSA

A la señora Lili Torres de Reátegui (81) vecina de Jr. Trapiche 150 en Callería, EMAPACOPSA le está “cobrando por el aire”. Su recibo del mes de septiembre indica una deuda por S/741.30, un alza exponencial en relación a consumos pasados, por ejemplo, en el mes de mayo y junio en donde apenas llegaba a S/30.00.

La señora Torres de Reátegui dice no haber excedido en lo usual su consumo del bien básico, y desde hace años no hay modificación alguna en su propiedad, excepto la que realizó en mayo la citada empresa administradora de servicios de agua y alcantarillado, al colocar válvulas medidoras de agua.

Este medidor de agua fue cobrado sino hasta julio, dos meses después. O así adujo EMAPACOPSA al preguntarles a los propietarios por el alza evidente y cobro de más de  S/136.00 soles en el mes de julio.

“Yo le digo a mi hijo, si conectaron en mayo ¿por qué cobrar recién en julio?”

Pero la sorpresa llegaría luego en agosto, cuando el recibo anunciaba la pretensión de cobro de más de S/600.00, ante lo que la señora Torres decidió interponer el primer reclamo.

“Fuimos a hacer el reclamo, nos dijeron que programarían una inspección que se realizó en agosto, sin embargo esta inspección fue una simple revisión de medidor, no verificó las conexiones de agua de la casa, ante ello volvimos a hacer un reclamo y un segundo inspector se apersonó”.

Este segundo inspector sí revisó el interior de la propiedad de doña Lili Torres, las conexiones y caños y anunció una segunda visita y posible fuga de agua.

Sin embargo, sin tomar en cuenta la segunda visita, EMAPACOPSA emite una resolución y exige el cobro del recibo del mes de agosto (más de 600 soles), basándose en la primera inspección.

Hoy, doña Lili espera una segunda resolución, que anuncia la empresa para el mes de noviembre, en el que sabrán recién si hay o no fuga de agua, hasta ello anuncia el inicio de un trámite judicial puesto que no piensa pagar los sospechosos montos de consumo que le adjudican.

“Ni que tuviera un lavadero de carros” añade doña Lili, quien a su edad declara siempre pagar puntual, al punto de que cada recibo que llega se paga el mismo día.

“Desde que me han puesto el medidor llega más alto, si ellos han puesto esos medidores entonces deben hacerse cargo de la posible fuga producto de su instalación, o si entonces está bien instalado, o ¿qué entonces, mide aire?”

El caso de la señora Torres Reátegui se suma a los ya más de diez casos de cobros excesivos relacionados a la instalación de medidores que muy probablemente no hayan pasado por inspección o control de calidad mientras la empresa se cura en silencio.

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