Dilma Rousseff enfrenta crisis por Amazonía
BRASILIA. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, enfrenta su primera crisis con partidos aliados debido a las divergencias sobre un proyecto de ley sobre la preservación de la Amazonía que establece sanciones a los agricultores. El Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), aliado principal de Rousseff, se negó a votar al Código Forestal, proyecto prioritario para el Palacio del Planalto.
El Código fija límites a las plantaciones de soja (soya) que según las organizaciones ecologistas son la causa principal de la deforestación de la Amazonía, mayor floresta del mundo, con cerca de 4 millones de kilómetros cuadrados.
Mientras el Partido de los Trabajadores, de Rousseff, apoya el proyecto y dice que Brasil sufrirá represalias comerciales si continúa deforestando la selva, el PMDB del vicepresidente Michel Temer, lo cuestionó.
“China va a comprar nuestra soja aunque la plantemos en el medio de la Amazonía”, declaró el diputado Reinhold Stephanes, del PMDB, ministro de Agricultura durante el gobierno del ex mandatario Luiz Lula da Silva.
También el Partido Democrático Trabalhista, integrante de la coalición gubernamental, desoyó las órdenes del Palacio del Planalto y atacó el Código Forestal.
Fuentes del PMDB y el PDT dejaron trascender que no apoyarán los proyectos legislativos del gobierno hasta que se llegue a un acuerdo sobre el Código Forestal, publicó el diario Estado de Sao Paulo.
CANVELA VIAJE. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, canceló este jueves su viaje a la vecina Paraguay -previsto para este fin de semana para la celebración del Bicentenario de la Independencia- por recomendación médica, pues debe recuperarse de la neumonía que le fue diagnosticada hace dos semanas.
La misma jefa de Estado ha señalado que los resultados de los últimos exámenes estuvieron “normales” y aseguró que pasa mayor tiempo en el Palacio de Alvorada (residencia oficial), yendo solo al Palacio de Planalto (sede de la Presidencia) para resolver cuestiones urgentes.
Rousseff y su homólogo paraguayo, Fernando Lugo, también tenían previsto celebrar la renovación del Tratado de Itaipú, pues el Senado brasileño aprobó este miércoles triplicar los pagos que realiza a la nación guaraní por la energía obtenida.






