Mueren dos personas en terrible accidente
El chofer de un mototaxi y su pasajera murieron en la madrugada de ayer, tres horas después que una camioneta conducida por un agente de inteligencia de la DIRANDRO de Lima, ocasionó un terrible accidente de tránsito al cruzar el semáforo en rojo en el crucero de la avenida Centenario con el jirón Augusto B. Leguía.
El hecho se produjo en los primeros minutos de la madrugada del domingo cuando una camioneta Toyota modelo Hilux con placa PKO-284 de la DIRANDRO de Lima, con dos personas a bordo entre ellos el agente de inteligencia de Lima Celis Enrique Simón, quien conducía el vehículo, fue directo a impactar contra el mototaxi marca Arlo azul con placa U4-8922.
El conductor del motocar, Arquímedes Rodríguez Pérez (50), como consecuencia del brutal impacto resultó con serias lesiones, entre ellas una exposición de sus ojos, además de otras heridas. Éste fue de inmediato trasladado hacia el Hospital Regional de Pucallpa, en estado de gravedad y luego murió.
Iban como pasajeras del mototaxi Nicole Anadón Alonso (15) quien resultó con heridas con exposición ósea en los miembros inferiores que por lo complicado de su estado también falleció en el Hospital de Pucallpa.
Su mamá Juana del Pilar Anadón Ríos (45) quien presentaba traumatismo encéfalo craneano leve y por descartar fractura en los miembros superiores e inferiores.
Mientras tanto el brigadier PNP Celis Enrique Simón fue intervenido y al ser conducido para la prueba de dosaje etílico dio como resultado que tenía 1,9 gramos de alcohol en la sangre, que en mucho excede el máximo permitido de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre.
DEPRIMIDO.
Ayer se supo que el agente de inteligencia de Lima, considerado uno de los elementos que más ha contribuido en el país a dar con una serie de casos que por obvias razones no son reveladas, está deprimido, luego lloró y hasta ayer se preguntaba cómo pudo haber estado inmerso en algo en que dos personas resultaron muertas.
Se informó que su trabajo consistió en una labor de seguimiento y que por eso le habían proporcionado una camioneta nueva, además de un acompañante, aunque no se precisó si parte de ese seguimiento era también tomar un poco de más y conducir en ese estado.
De este agente Celis Enrique Simón, se informó que pese a sus pergaminos y trabajos realizados además de los que ya estaban encaminados para próximas capturas de la unidad financiera y lavado de activos, entró en una gran depresión.
Tanto así que quienes tomaron contacto con él explicaron que llegó al punto de pensar que por lo que había hecho ya no servía para nada y dejó entrever que la muerte para él era lo mejor, luego lloró por buen tiempo para desahogarse.
Hasta tres asesores espirituales hablaron con él, luego que también se supo que por su estado en que produjo la muerte de dos personas su próximo destino sería pagar prisión en la cárcel de Pucallpa.
TONY REÁTEGUI
tonyreategui@diarioimpetu.com







