“Nico” y su baile para ganarse la vida y ayudar a su mamá
No tiene las piernas ni las extremidades superiores completas, pero trajina por la vida como un hombre completo. Nació en Masisea hace 43 años pero vive como un joven de 18 años, se gana la vida en las plazas y espacios públicos que le permiten bailar la música que el colaborador lo solicite.
Esta feliz que su madre le haya puesto por nombre Nicodemo Rivera Pérez, sí nombre como aquel principal entre los sacerdotes de la Biblia que fue a Jesús de noche para hacerle unas preguntas y que luego quedara sorprendido por la forma en que puede un hombre nacer de nuevo.
Con la firmeza en sus palabras sin titubeos pronuncia con orgullo que no está arrepentido de nada, declara que lo tiene todo aun cuando alguien puede decirle que le faltara algo, mira la vida por encima de cualquier limitación y no necesita de la caridad de nadie más cuando siente que es una retribución recibir unas monedas cuando ha trabajado con su baile.
Abandonó los estudios cuando estaba en el tercer grado de primaria – mucho orejeaba el profesor – nos dice justificando de ese modo su renuncia a los estudios y nos suelta una carcajada sincera y amigable ante la vista de algunas personas que comienzan a contemplarlo con asombro.
Recuerda que se sintió obligado a ayudar a su madre con lo que mejor podía hacer en la vida, bailar y lo hizo sin limitación alguna de su parte. Lamenta que la única limitación que ha tenido en la vida ha sido la indiferencia de las autoridades que incluso lo han sacado a rastras de algunos escenarios provisionales en que trabajaba.
Asegura que su arte como él se define, ha tenido mejores reconocimientos en casi todos los departamentos del país, y un poco más llegaba hasta países fronterizos. De los nueve hermanos cuatro están lejos y de los que aún quedan en Pucallpa es el único soltero, porque se considera un poco selectivo a la hora de definirse al lado de una pareja.
Solo Luz Elida Pérez Guerra, su madre ha sabido llenar con creces las expectativas como madre y le ha dado el aliento para mantenerse con la mirada en alto sin sentir vergüenza alguna. Se define como un hombre que siempre le gusta hacer feliz a la gente y siente que eso hará hasta que su vida expire.
TONY REÁTEGUI






