Madre de Juntos vence la pobreza cultivando y vendiendo tara
HUÁNUCO. El cultivo de la tara se ha convertido en el medio a través de cual Gabriela Arce Sacramento, usuaria huanuqueña del Programa Juntos, adscrito al Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), ha comenzando a escapar de las garras de la pobreza extrema.
Encontramos a Gabriela en su vivienda del caserío de Quinto Prado, en el distrito de Chinchao, provincia de Huánuco. Está junto a su esposo, Diosdado Lastra y nos muestra orgullosa su chacra de hectárea y media de extensión, en donde acaba de cosechar, por primera vez, 400 kilos de tara.
Gabriela cuenta que sembró aproximadamente 500 plantones de tara en el año 2008, cuando llevaba dos años como usuaria del Programa Juntos, recuerda que las gestoras locales la motivaron a cultivar tara y para concretar su objetivo invirtió una parte del pequeño capital que había formado ahorrando una parte del incentivo de 200 nuevos soles que recibía del programa. Durante meses, Gabriela recibió el apoyo de su esposo, que la apoyó para cultivar y cuidar la tara y también para levantar la primera cosecha.
“Antes solo me dedicaba a mi casa y a la crianza de mis animales. Ahora en cambio soy activa y gano mi propio dinero con el que apoyo a mi nieto que estudia la secundaria. En esta cosecha he obtenido 400 kilos y gané 800 nuevos soles. Tengo proyectado sembrar tara en otras 5 hectáreas en los próximos meses”, señala mientras nos conduce por un sendero delgado y ascendente hasta una parte de su chacra desde donde puede verse el río Huallaga.
El jefe del Equipo Regional de Juntos en Huánuco, Lizardo Lazo Pacheco, comenta que Gabriela vivió en la extrema pobreza durante toda su vida y que hoy, a sus 57 años, es una muestra de que las mujeres de Juntos no se sientan a esperar su incentivo económico de 200 soles cada dos meses, sino que son creativas y utilizan su dinero para forjar iniciativas que muchas veces son más rentables que las de los varones.
“Gabriela es una muestra de que las madres de Juntos están cambiando su calidad de vida y su actitud. Prueba de ello es que incursionan en actividades económicas que antes jamás pensaron realizar. Con ello ya empiezan a romper la pobreza intergeneracional que caracteriza a los pobres del Perú”, sostuvo.
Indicó que JUNTOS en el distrito de Chinchao atiende a cinco mil 24 niños, de los cuales el 98.4% ya tienen su DNI y el 99.9% han sido afiliados al Sistema Integral del Salud (SIS). Chinchao tiene a dos gestoras locales, Rossy Alvino y Almira Cortez, que atienden a cuatro mil cuatro hogares adscritos.







ejemplo a seguir hasta el 2099. ojala y ojala todo sea prosperidad.
gente de japon por el idioma,distancia y etc no saben nada de nada.
y eso esta mal. no dejemos que los fantasmas nos sigan asustando.
crear de la misma nada un red comuntaria nipo andina amazonica.